Una pareja de alemanes que disfrutaba de sus vacaciones en Palamós encontró ayer en Puig de Ses Forques (Girona) un dolmen que, según expertos arqueólogos de la Universitat de Barcelona, fue erigido por el primer aficionado del Barça hace más de cinco mil años.

“En el subsuelo hay restos de puros y piedras con pigmento azulgrana. También hay una pieza de cerámica con forma de trompeta y un anagrama independentista. No tenemos dudas porque es todo exactamente igual que ahora, sólo que más antiguo. Si se examinan los restos por encima, parece que haya estado aquí un culé echándose una siesta hace tres horas” explica el arqueólogo Toni Romeu.

Joan Laporta, presidente del Barcelona, ha asegurado que “se trata de una noticia excelente que demuestra que el sentimiento azulgrana es inquebrantable. No sabemos si en aquella época ganábamos muchos títulos o no, pero desde luego un primitivo de a pie no erigía monumentos así a lo tonto si no estaba realmente contento. Para la época, lo que hizo ese señor es parecido a construir la torre Agbar para celebrar el triplete”.

La afición azulgrana también ha aplaudido el hallazgo hasta el punto de que Puig de Ses Forques se ha visto inundado de culés a lo largo del día aunque, por razones de seguridad, se ha restringido el acceso al dolmen. “Hay quien insiste en que se trasladen los restos al Museu Nacional d’Art de Catalunya, donde están los pantocrators y otras piezas valiosísimas. Pero no olvidemos que estamos hablando de un culé, por antiguo que sea.

No es algo que deba entrar en la Historia del Arte sólo porque haga gracia”, argumenta Romeu. Laporta propone que al menos se haga un hueco para el primer blaugrana en el museo del club puesto que “lógicamente es donde él querría estar. Si a mí me dan a escoger entre dormir el sueño eterno en Palamós, entre arbustos, ‘piedrolos’ y una silla de mimbre o en el museo de mi equipo, lo tendría claro por muy primitivo que fuera y aunque no supiera hacer la ‘o’ con un canuto”.

Mientras se decide el futuro emplazamiento de los restos arqueológicos, los aficionados han empezado a proponer nombres para el primer blaugrana “porque eso de ‘homo culensis’ será latín o lo que sea, pero resulta ofensivo se mire por donde se mire”, en palabras de Laporta. Aunque de momento no hay consenso tampoco en este aspecto, sí se barajan seriamente los siguientes apodos:

– L’avi de Palamós.
– L’onze inicial.
– El “primitivu”.
– Josep Maria Riera, el que ja hi era.
– Jaume Primer l’Animador.
– Montilla.