Silvio Berlusconi ha sido sorprendido esta mañana empleando a un bebé de tres meses para calzar una mesa “que se movía hasta extremos alarmantes”. El mandatario italiano se ha justificado diciendo que “había pedido una chapa o un cartón para meterlos debajo de la pata pero nadie me los traía. Al bebé le ha hecho gracia, a los niños siempre les gusta que los tumbes de cara al techo”. Aunque se desconoce la identidad de los padres de la criatura, no se descarta que se tomen represalias y que la imagen del líder sea vea afectada.

Marco Lazzari, analista político, asegura que el suceso “representa una vuelta de tuerca más en el affaire Berlusconi; parece que ese señor no tiene límites a la hora de utilizar para su propio provecho a seres juveniles. Lo malo es que el votante italiano lo ha asumido y no sería extraño que empezáramos a ver bebés calzando las mesas de las terrazas de los bares. Incluso los propios padres pueden llegar a alquilar a los niños a cambio de dinero”. Para evitar que la situación descrita por Lazzari sea un hecho, el gremio de ebanistas ha prometido esforzarse para fabricar muebles más equilibrados y no dar motivos a la gente.