El magnate estadounidense Donald Trump sufrió ayer los efectos de una súbita ráfaga de viento cuando se disponía a tender la ropa en la azotea de la célebre Torre Trump, cuyos doscientos metros de altura aumentan el riesgo de padecer una desestructuración capilar como la que acabó con el peinado del millonario. “No quiso ni mirarse en el espejo. Pidió ayuda a uno de sus asistentes y fue trasladado urgentemente a un centro de reconstrucción del cabello de Jean Louis David, dejando la ropa interior y un par de camisetas revolviéndose en el suelo por el temible efecto de la ventisca” explica Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York.

La familia Trump no tardó en recibir muestras de afecto de todos los lugares del mundo y el propio Barack Obama deseó al líder del negocio inmobiliario una pronta recuperación. “Ahora la clave está en el apoyo psicológico. No sabemos cómo va a reaccionar, aún se encuentra en la fase de aceptación” explica su esposa Melania, visiblemente afectada.

El peinado del magnate, imagen del éxito.
El peinado del magnate, imagen del éxito.

“De momento no quiere que se hable del tema, simplemente pide estar solo y toma sedantes para dormir todo el día, para no ver lo que ha pasado. Pero se lo nota, las greñas le molestan y sabe que pronto deberá asumirlo” afirma Robert Lagrain, estilista de Jean Louis David experto en traumas estéticos.

Aunque los primeros intentos por devolver al cabello de la víctima su forma original han fracasado, los especialistas piden tiempo para evaluar daños y estudiar posibles estrategias de reparación. “Estamos hablando de un golpe de viento contundente e inesperado. Trump no tuvo margen para agacharse ni para taparse el pelo con las manos. Aunque se resguardó inmediatamente, el daño ya estaba hecho” insiste el estilista.

Las acciones de la Trump Organization han registrado una caída del 30% en la Bolsa, hecho que se suma a una situación económica compleja por los efectos de la crisis. “Donald ha superado ya varias crisis y cuando se ponga bien sabrá recuperar la confianza de los inversores. También reparará su honor y su imagen. No tengo ninguna duda. Su cabello sigue siendo dorado y esplendoroso como siempre. Es la cabellera de un triunfador, de un rey Midas” ha declarado Jeremy Halls, mano derecha de Trump.