Greyes con una falsa cara de Jesús en un filete de merluza.
Ronald Greyes, el reputado periodista irlandés mundialmente conocido por inventar el agujero de la capa de ozono, ha muerto esta mañana a los cincuenta años de edad en extrañas circunstancias. “Lo encontró su mujer en el baño, en estado ya muy grave. Todo el piso olía a laca, por lo que no se descarta un posible asesinato por intoxicación” explica un agente policial. Periodistas de todo el mundo lloran la pérdida de Greyes, considerado el padre del periodismo conspirativo. “Fue él quien nos hizo creer que meter los dedos en un enchufe es peligroso” reflexiona David Schlesinger, responsable de la agencia Reuters.

Aunque el agujero de la capa de ozono se considera su invento más relevante y poético, Greyes comenzó su carrera periodística difundiendo toda clase de rumores sin fundamento en medios locales, desde falsas predicciones meteorológicas hasta secuestros en serie. “Fue quien creó el famoso asesino John Clemens, que se dedicaba a lanzar viejas por los acantilados. O el que habló por primera vez de un peligro invisible llamado radioactividad. En su etapa de especialización en periodismo médico, inventó doce tipos de cáncer” explica Jorge Villegas, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.

Pese a ser un profesional consagrado en el ámbito de la comunicación, responsable de que los medios aumentaran su audiencia abandonando el apego excesivamente encorsetado a la realidad, el fallecido tuvo algún que otro detractor. En el caso del agujero de la capa de ozono, promovió una campaña en contra de los productos con CFC y sus fabricantes intentaron deslegitimar la existencia del agujero por todos los medios. No lo consiguieron, y de hecho Greyes acabó fomentando tesis que han cristalizado en el movimiento que alerta sobre el cambio climático. El auge del activismo ecologista podría haber avivado este odio hacia su figura y por eso ahora se sospecha que ha sido asesinado por parte de un grupo clandestino de lacanianos. “Él nunca usó laca. Me pregunto entonces por qué lo encontré inconsciente y con un bote de esos en la boca. Es raro en él. No acostumbraba a salir de casa para comprar envases y metérselos en la boca hasta perder el conocimiento” declara la esposa del periodista.

El sepelio tendrá lugar este mediodía en Florida, donde residía Greyes, y a él acudirán numerosas personalidades del ámbito periodístico pero también del mundo del espectáculo. “Nunca agradeceré lo suficiente todo lo que hizo por mí. Fue él quien me hizo gobernador de California, así como quien no quiere la cosa” admite Arnold Schwarzenegger.