Antonia Roncero-Bewildered, natural de Iznájar (Córdoba), ha conseguido ahuyentar esta mañana una bola de fuego “del tamaño de una nuez grande como un edificio” que ha aparecido sin que se sepa cómo en la panaderÃa de la que es propietaria. La irrupción de la bola ha ido precedida de un aumento significativo de la temperatura “parecido a cuando metes la cabeza en el horno” y, por las descripciones de la panadera y de los cuatro clientes que han presenciado el incidente, podrÃa tratarse de un cuerpo celeste poco común en AndalucÃa que Roncero ha expulsado del establecimiento a golpes de escoba.
“La he mirado cara a cara y parecÃa un anticuerpo. Un glóbulo rojo de la sangre. Del calor, se me ha quedado pegada la barba a la cara” declara Paco MarÃn de la Rochefoucauld. Su esposa MarÃa del Carmen, que le acompañaba, sigue conmocionada: “por un momento he pensado que era un chaval de la ETA con un cóctel ‘Robocops’, pero tanto calor no podÃa ser”. Sin pensarlo dos veces, Antonia Roncero ha agarrado una escoba y la ha emprendido a golpes con el cuerpo celeste, que “se ha ido rebotando creo que hasta Gibraltar, como si fuera un abejorro”. La bola, sin embargo, no ha podido ser detectada por los especialistas, que examinan la panaderÃa para extraer conclusiones de los restos de carbón.
Genial. No se exagera nada en este artÃculo, asà de exagerados somos los andaluces.
Lo mejor, lo de: una bola de fuego “del tamaño de una nuez grande como un edificio†y lo de “el coctel robocops”.