
Desde la mañana del pasado lunes, numerosos bebés de distintas partes del mundo han estado comportándose de forma extraña, pegados a las ventanas o mirando fijamente al cielo sin motivo aparente. Hoy, la factoría norteamericana Walt Disney Entertainment ha hecho pública su intención de crear un chupete gigante que atraerá la atención de los niños de todo el planeta. El artefacto está en periodo de pruebas, pero ya ha empezado a mostrar sus efectos. Varias asociaciones de padres critican la iniciativa y aseguran que un chupete tan grande y sin hervir podría transmitir enfermedades a los recién nacidos.
“Será la Meca de los niños, un lugar común de peregrinaje donde se rendirá culto al sagrado instinto de succión” augura Disney en un folleto explicativo. El panfleto asegura también que “la succión no entiende de razas, política e ideología y es, por lo tanto, el mejor mensaje que podemos lanzar a las generaciones futuras”. Detrás de las buenas intenciones se esconde, obviamente, el negocio: Disney creará “un templo lleno de atracciones para los niños en cuyo centro se erigirá el gran chupete para que todos los bebés puedan verlo, tocarlo y adorarlo”. Además, la propia empresa ofrecerá “packs familiares a precios muy económicos que incluirán viaje, estancia y acceso a las instalaciones”. Se desconoce aún la ubicación del futuro templo, aunque la idea es que el chupete sea visible desde cualquier lugar del mundo.
¡Última hora!
¡Los abogados de Michael Jackson han manifestado la intención de su cliente de comprar este chupete gigante para instalarlo en su conocido rancho “Neverland”!