El Ministerio de Sanidad ha anunciado que incluirá elementos visuales que “causen impacto” en las latas de fabada con la intención de disuadir a los consumidores habituales, normalmente hombres solteros de entre 20 y 45 años. “El problema no es sólo la obesidad sino la gente que convive con estas personas, los llamados ‘fabadores pasivos’, que también son vÃctimas de este consumo nocivo” explica Trinidad Jiménez.

Una de las etiquetas.
“A mà me da igual, que pongan las fotos de gordos que quieran. Como si quieren poner culos con granos. Soy adulto y asumo las consecuencias. Vive y deja vivir”. Asà de tranquilo se muestra Juan, de 27 años, aunque reconoce que puede ser “algo molesto” convivir con una persona que consume este tipo de conservas. “Digamos que después de una lata de las grandes puedo fundir cucharas, pero vamos, que tampoco es para tanto si se ventila un poco”.
Según el Instituto Nacional de EstadÃstica, los consumidores de fabada son cada vez más jóvenes y se habla incluso de casos extremos: niños de cuatro años adictos a las legumbres en conserva, vÃctimas de un fenómeno que en los Estados Unidos se ha bautizado como “Baby Faber”. “La desatención de sus padres podrÃa ser la principal causa, pero en Internet proliferan foros y lugares de discusión donde los chavales se recomiendan unos a otros fabes con almejas, pote gallego… Llega el chulito de clase que dice que come fabada de lata y todos creen que parece muy sofisticado y empiezan a imitarlo. Pero el problema de base es lo bien aceptado que está socialmente, vamos a tener que cambiar eso” comenta la ministra Trinidad Jiménez.
Desde la Organización Mundial de la Salud recomiendan encarecidamente la inserción de fotografÃas, pues se ha demostrado que la impresión de los mensajes “Cómo te estás poniendo”, “Quien primero lo huele, debajo del culo lo tiene” y “Comer engorda” no han tenido la suficiente efectividad. Se espera que con la inclusión de las fotografÃas se reduzca el consumo de fabada en un 2,3%.
Esa foto… me recuerda a algo y no acabo de caer en qué.
Si a la lata de fabada se le retira la costra de grasa de la parte superior engorda menos que un Big mac con patatas y cocacola
Pues te recuerda al anuncio de la San Miguel 0/0, de barriga embarazada y lata de cerveza en mano, digo yo.
Por cierto que me parece una bobada esta noticia. Cada cual es mayorcito de elegir lo que come y las flatulencias que quiere sufrir. Y la fabada no es de lo peor. De todas formas es tan pesada que no es para hacerse un “fabadoadicto”. A mi me salva de hacer una comida a la semana y completa la rueda de los alimentos de mi dieta. En absoluto me parece maligna, eso sà es económica y quizá sea eso lo que no interesa.
Estoy con Pepa.
¿Sabéis lo que es hacer reÃr a carcajada limpia a miles de kilómetros?
Sois la hostia