
La juguetería alicantina Globos ha recibido una denuncia del Ministerio de Sanidad y Consumo por la venta de muñecos diabólicos en mal estado. Los muñecos, programados para realizar todo tipo de extorsiones a sus dueños y diezmar a los familiares y amigos de éstos, mostraron en todo momento un comportamiento amigable, llegando a ser confundidos con el popular “Gusiluz”. La tienda niega cualquier responsabilidad y remite las reclamaciones a Namibia, donde la empresa Panzuzu era encargada de introducir al demonio en el cuerpo de los muñecos.