La tribu de siempre
Javier Sardá y su troupe estrenaron ayer La Tribu, el programa que, según Telecinco, iba a situar de nuevo los estudios gnoseológicos en el centro de la parrilla televisiva. Y así fue, aunque echando mano de recursos habituales que, no por efectivos, dejan de caer en el clásico estructuralismo europeo del que Sardá ya hizo gala en sus Crónicas Marcianas.
Javier Sardá y su troupe estrenaron ayer La Tribu, el programa que, según Telecinco, iba a situar de nuevo los estudios gnoseológicos en el centro de la parrilla televisiva. Y así fue, aunque echando mano de recursos habituales que, no por efectivos, dejan de caer en el clásico estructuralismo europeo del que Sardá ya hizo gala en sus Crónicas Marcianas. La presencia en La Tribu de Mercedes Milá, conocida discípula de Charles Sanders Peirce, prometía un giro al pragmatismo que, finalmente, no se produjo.
Sardá fue incapaz de inventar nuevas fórmulas y demostró que, aunque parte de una base sólida que sin duda debe ser valorada, no ha sabido trascender la herencia de la Escuela de Frankfurt, con todos sus aciertos pero también con sus tics y sus lugares comunes. “¡El pensamiento determina nuestra percepción del mundo!” llegó a exclamar ante los aplausos de un público totalmente entregado. Cayendo, pues, en la exageración de un escepticismo radicalizado, dio vía libre al escritor Boris Izaguirre para hablar de las ideas preconcebidas en el ámbito científico, otro de los eternos y discutibles tópicos, que intentó apoyar con el también manido “experimento de Müller Layer”. Carlos Latre, por su parte, hizo lo único para lo que está realmente dotado: el análisis conceptual puro y duro.
La audiencia aplaudió sin duda alguna la vuelta de Sardá a la teoría del conocimiento, pero quienes esperábamos nuevas propuestas en este ámbito nos topamos con un marxismo revisitado que ya encontramos en las cadenas locales sin necesidad de grandes escenografías. La propia Milá dijo casi al final del programa que “el tejido de la realidad tiene una estructura que viene marcada por el lenguaje, que es el filtro por el cual nos llega toda información”. Si esto es así, que lo dudo, habría que recomendar a Milá y a todo su equipo que renueve ese filtro porque la realidad que nos describen la conocemos ya de sobra.
Etiquetas: Boris Izaguirre, Carlos Latre, estructuralismo, gnoseología, Javier Sardá, La Tribu, Mercedes Milá, Telecinco
4 comentarios para “La tribu de siempre”
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Sr. Popo 27/04/2009 |
Completamente de acuerdo, le faltó pragmatismo por los cuatro costados. Lo único que nos hizo reír en casa fue el experimento de Müller Layer, pero creo que ya lo había visto en El Hormiguero. |
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Kike 09/06/2009 |
¿¡Por qué no hacéis una versión en papel!? Sería la única revista que compraría todos los meses… |
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Xavi Puig 09/06/2009 |
Hombre, si está usted dispuesto a pagar el ejemplar a diez mil euros quizá no perdemos mucho dinero a pesar de la crisis de la prensa escrita. |
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Candid Soul 27/10/2009 |
Yo estaría dispuesto a pagar 10.000 euros, sólo que a plazos de un euro al mes. |
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