La primera vez que una empresa de cosméticos recurrió a una mujer dedicada a la polÃtica fue hace un año. Dove eligió a la Reina SofÃa para su campaña “Por la belleza real”. Aunque en aquel caso no se trataba de una polÃtica propiamente dicha, muchas marcas descubrieron un filón. La última en caer ha sido Hillary Clinton, que da imagen a una nueva lÃnea de Tena Lady “pensada para mujeres con gran peso en sus empresas, con grandes ingresos pero también grandes pérdidas de… bueno, ya saben, de eso”. En esta ocasión, sin embargo, la marca ha sido demandada.
Ni gota de republicanismo.

PolÃtica de distancias cortas.
“No entendemos por qué la vicepresidenta de los Estados Unidos se ha ofendido, es un gran producto. Hasta ahora las mujeres dedicadas a la polÃtica, todas ellas de edad madura, sufrÃan ligeras pérdidas de… bueno, de ese lÃquido humano, y no disponÃan de un producto pensado para sus necesidades especÃficas. Todo el mundo dice que el debate de 1960 entre Kennedy y Nixon se decidió por el ‘aftershave’. No es, pues, anecdótico todo esto. Esperábamos que Clinton se lo tomara como un homenaje. Lamentamos que no haya sido asÔ expone el director general de SCA, responsable del producto, en un comunicado.
Según han informado algunas fuentes, en las próximas semanas sustituirán la imagen de Hillary Clinton por la de Condoleezza Rice. Aunque, como adelantan muchos medios, es probable que el impacto mediático no sea el mismo y que las ventas se resientan. “Nadie se creerá que Rice sufra pérdidas de orina. Una mujer con su carácter lo aguanta todo” sostiene el experto en imagen polÃtica Antoni Gutiérrez-RubÃ.

La campaña protagonizada por la Reina.