
El ministro Steinmeier.
Frank-Walter Steinmeier, ministro de Relaciones Exteriores del gobierno alemán, ha tenido que abandonar su cargo tras colmar la paciencia de la canciller Angela Merkel. “Yo soy la primera que defiende que un polÃtico debe ser juzgado por su labor y no por cuestiones tangenciales, pero en este caso su manÃa de andar arrastrándose de reunión en reunión perjudicaba seriamente la imagen del paÃs. Se le avisó reiteradamente e hizo caso omiso de las advertencias” ha explicado Merkel en una rueda de prensa.

El ministro, agachado ante la sombra de la canciller alemana.
No es la primera vez que un juego inocente acaba con la carrera de un polÃtico. Sin ir más lejos, en 1989 el ministro de Sanidad español, Julián GarcÃa Vargas, tuvo que dimitir porque decidió dejar de cortarse la uña del dedo meñique, dedicándose a acariciar con ella el pelo de las señoras.
En algunas regiones de occidente se trata de una práctica milenaria conocida como “hacer la morsa”. Todo el apoyo para Frank
jajajajaja
Más estrambótico no se puede ser