LOS MÉDICOS NO PUEDEN DETENER LA ESPIRAL
Publicado por Xavi Puig el 25 marzo, 2009 | 5 comentarios 
Apenas reacciona ante los estÃmulos.
Arsenio LardÃn, funcionario de la Diputación de Barcelona, inició una siesta el pasado jueves y su organismo ha sido incapaz de darla por terminada. “Es imposible su reanimación, ha entrado en una espiral de somnolencia parecida al coma, pero a nivel fisiológico es una siesta de toda la vida” asegura el médico y amigo de la familia que le atendió desde el primer momento. El caso ha atraÃdo la atención de numerosos especialistas a nivel internacional, y se planea importar de Alemania un despertador gigante que podrÃa hacerle reaccionar.

Apenas reacciona ante los estÃmulos.
El ministro de Sanidad, Bernat Soria, ha tranquilizado a la población en una rueda de prensa: “la siesta del señor LardÃn era una siesta de pijama, no una mera cabezadita delante de la tele. También venÃa precedida de un copioso ágape. Por lo tanto, estamos ante una siesta radical que ha tenido efectos radicales. No podemos decir que exista riesgo en el caso de una siesta responsable y común”. La esposa del afectado, Lorena LardÃn, ha reconocido que su marido es de carácter más bien contemplativo, aunque “él mismo se acaba cansando de la inactividad y reaccionaba tarde o temprano”. Esta vez, sin embargo, no ha sido asÃ. “A ver si con ese despertador enorme consiguen que abra los ojos de una vez y deje de roncar, que esto ya nos afecta a los demás”, apunta Lorena. El peculiar artefacto, sin embargo, tardará en llegar de Alemania y no está claro si será la Seguridad Social la que se haga cargo de los gastos de transporte e instalación.
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Me tenéis un poco quemado con las noticias de funcionarios, eh?
No podemos ignorar a un colectivo como el suyo, que levanta el paÃs. Donde esté un funcionario, estaremos nosotros.
Hay algo más español que un funcionario? y, al mismo tiempo, más universal? somos la puta élite de los chupatintas
pobre Arsenio.
Mi primo Jacinto, que es funcionario en la Diputación de… me contó un caso parecido con el responsable del Ãrea Informática. Según él, fueron a comer el menú del dÃa, que ese dÃa habÃa codillo de segundo, y después del flan empezó a entrecerrar los ojos. Cuando quisieron darse cuenta estaba literalmente tumbado a los pies del torno de entrada a la oficina, hecho una bola y roncando como un bendito. Hasta dos dÃas después no consiguieron reanimarlo, empleando una treta propia del colectivo: “Vicente, despierta, hoy se jubila Espe y se convida a unas cañas”. Fue en ese momento cuando el responsable de Informática se estiró mientras bostezaba y preguntaba que donde era el convite, si en “el Paco” o en la “Taberna del chorlito”.