Francia realizó más de 200 ensayos nucleares en Argelia y el PacÃfico que han producido “anomalÃas severas” en algunas de las personas que, o bien participaron en los mismos, o bien fueron vÃctimas involuntarias de la radiación. “No sabÃamos a lo que nos exponÃamos” explica el Capitán Baguette, anteriormente conocido como Marcel Dumond: “ahora soy como el ‘magneto de la bollerÃa’, puedo controlar con la mente cualquier producto hecho con harina. Lucho contra los malhechores porque asumo mi poder con responsabilidad, pero no escogà llevar esta vida”. Marcel confÃa en que Francia le reconozca a él y al resto de damnificados, la mayorÃa de los cuales ha obtenido unos superpoderes sutilmente útiles como los suyos.Entre 1982 y 1983 Francia realizó más de 200 ensayos nucleares en Argelia y el PacÃfico que han producido “anomalÃas severas” en algunas de las personas que, o bien participaron en los mismos, o bien fueron vÃctimas involuntarias de la radiación. “Ninguno de nosotros sabÃa a lo que se exponÃa” explica el Capitán Baguette, anteriormente conocido como Marcel Dumond: “ahora soy como el ‘magneto de la bollerÃa’, puedo controlar con la mente cualquier producto hecho con harina. Lucho contra los malhechores porque asumo mi poder con responsabilidad, pero yo no escogà llevar esta vida. Además sólo soy efectivo contra ladrones de brioches y cosas asÃ, es un poco triste”. Marcel confÃa en que Francia le reconozca a él y al resto de damnificados, la mayorÃa de los cuales ha obtenido unos superpoderes sutilmente útiles como los suyos.
El Doctor Change, un funcionario del Ministerio de Defensa que quedó expuesto a la radiación porque “estaba cogiendo mejillones y nadie me avisó”, es capaz de comprobar que le dan bien el cambio sin tener que contar las monedas. “Al principio ni siquiera me dà cuenta de ello, hasta que una dependienta me dijo ‘ay, no sé si le he dado el cambio bien, cuéntelo’. Y yo le dije que sÃ, que me lo habÃa dado bien. Y me contestó que ni siquiera lo habÃa mirado. Y me quedé como pensativo… Fue un golpe muy duro, la verdad”. Ahora patrulla las calles de Lyon ayudando a las dependientas y a las viejecitas a ser más eficientes en sus transacciones diarias. “Al principio, con lo del euro, la gente me lo agradecÃa más. Y me crecÃ, la verdad. Pero ahora he comprendido que si estoy aquà es para servir a los demás.” Tal es su entrega que su mujer le ha pedido el divorcio por desatender a su propia familia.El caso del Doctor Change no es aislado. Monsieur Zapping, que es capaz de cambiar los canales del televisor a gritos, también comprobó cómo su vida familiar se echaba a perder mientras él atendÃa llamadas de auxilio de hogares en los que no encontraban el mando a distancia: “es duro, pero es mi responsabilidad. La conciliación en el mundo de los superpoderes es un asunto muy complejo. Aunque mantenga el anonimato, durante el dÃa, en la oficina, me resulta muy difÃcil obviar que debajo de la camisa escondo el uniforme de Monsieur Zapping”.
Las ayudas que promete el Gobierno francés irán destinadas a mejorar la conciliación de los damnificados y sus familias con la construcción de una base ultrasecreta subterránea donde podrán vivir y criar a sus superbebés. La intención paralela es asegurarse de que “usen sus poderes nucleares para hacer el bien y no caigan en redes de explotación como el ‘Cirque du Soleil’”, donde han acabado muchas de las vÃctimas de las pruebas nucleares.
me encantan estas fotos propias de nuestro desaparecido LAPOYAS.