Vidal de la Blache se lamenta ante la sede de la embajada.
Las fuertes rachas de viento que azotan España están afectando también a Francia, donde llegan a superar los cien kilómetros por hora. Aparte de los destrozos materiales, esta mañana quince franceses han sido arrastrados por la ventisca hasta la costa de Marruecos, sufriendo magulladuras, despeine severo y convirtiéndose involuntariamente en inmigrantes ilegales. Hacinados en un almacén de Blibilat, cerca de El Aaiún, esperan la resolución de las autoridades y reclaman asilo político. La mayoría de las víctimas fue arrastrada desde París, aunque hay tres personas de Lyon y dos de Nantes. Una de ellas es Olivier Vidal de la Blache, directivo de Renault, padre de tres hijos a los que no ha podido avisar del incidente al haber extraviado su Blackberry. “Se les tratará con el mismo respeto con el que tratan los europeos a los marroquíes que emigran a sus costas. Es decir, bien. Tampoco haremos de esto una cuestión de Estado, hay asuntos más graves por resolver” ha declarado el ministro de exteriores marroquí, Taib Fassi Fihri. 

Ha sido terrible, me dirigía al trabajo andando por Saint Honoré tranquilamente y, de pronto, me he visto como tragado por un remolino. No podía abrir los ojos, el frío era horrible. Alguna vez he practicado el parapente pero esto es incomparable. Cuando he reaccionado he visto el relieve de la costa, pensando que sería la costa francesa, pero no. Aquí nadie se digna a hablar nuestro idioma, es como estar en la periferia parisina pero sin asfalto ni wifi” ha declarado Vidal de la Blache, claramente afectado. “Nos tratan como ganado, tengo un eczema en la cara que necesita tratamiento, una pomada hidratante al menos. Estoy hablando de un eczema seborreico. Y aquí ni se molestan en indicarte dónde está el servicio” afirma otra de las víctimas, Anne Giroud, empleada de banca. Jean-François Thibault, embajador de Francia en Marruecos, ha asegurado que “se está haciendo lo imposible para acelerar la repatriación de los afectados, pero la administración aquí es lenta se quiera o no”. Nicolas Sarkozy tiene pensado “viajar inmediatamente a Marruecos y volver con los quince inmigrantes involuntarios si el gobierno local no coopera”.