De un tiempo a esta parte se han ido afianzando entre los jóvenes españoles prácticas que, aún siendo percibidas como propias de nuestro tiempo, recuerdan, según los expertos, al feudalismo de la Edad Media. No es raro escuchar en los locales de ocio términos como “vasallo”, “señorío” o “brioso hidalgo”.
Es frecuente la combinación de artefactos medievales con complementos más modernos.
De un tiempo a esta parte se han ido afianzando entre los jóvenes españoles prácticas que, aún siendo percibidas como propias de nuestro tiempo, recuerdan, según los expertos, al feudalismo de la Edad Media. No es raro escuchar en los locales de ocio términos como “vasallo”, “señorío” o “brioso hidalgo”. Atribuidos en un principio a la influencia de los videojuegos ambientados en el medioevo, y también al éxito de “El Señor de los Anillos” y obras similares, son hábitos que “fomentan generalmente relaciones asimétricas y totalmente ajenas al contexto democrático”, según el historiador Bernardo Brea. Lo que más alarma de esta moda a psicólogos y educadores es la recuperación del “ius prime noctis” o derecho de pernada, así como el establecimiento de una renta feudal que los llamados “campesinos” (con sueldos inferiores a mil euros mensuales) deben otorgar a su señor. Se han producido, además, algunos incidentes en las afueras de Madrid y Sevilla a causa de la celebración de torneos o justas en las que algunos jóvenes hacen carreras ilegales empuñando lanzas que sacan por la ventanilla de los coches. “Esperemos que sea una moda pasajera y no una respuesta a la crisis generalizada, que nos devuelve a un pasado frío y oscuro”, sostiene Brea.
“Huyó cual cobarde alimaña, debe pagarlo con sangre”. Estas son las declaraciones que Guillermo Plasencia, natural de Barcelona, ofrece ante las cámaras cuando es interrogado acerca del brutal accidente que tuvo lugar el pasado sábado en Cornellà, a las afueras de la ciudad Condal. Un Seat León chocó de frente con un Opel Astra en un descampado, quedando ambos vehículos totalmente destrozados. El conductor del Seat se encuentra desaparecido y Plasencia, propietario del Astra (al que llama Astrus y acaricia como a un animal), padece un leve traumatismo craneoencefálico que, en otras circunstancias, podría explicar su peculiar comportamiento. Sin embargo, las expresiones de este joven catalán, que ahora se hace llamar Plahtos, son muy comunes hoy en día entre los chicos de su edad, que están orientando sus gustos culinarios, estéticos y musicales hacia lo medieval. ”Antes la gente me pedía Franz Ferdinand, Nena Daconte, cosas así, pero ahora se ha puesto de moda esto de la ‘tekno rapsoda’ y de ahí no les saques. Casi todo el material viene de grupos folclóricos, aunque aquí en España se tira muchísimo de Labordeta” sostiene Dj. Brewer, gran conocedor de las preferencias musicales de las nuevas generaciones.

Groselinda Manchón en un establecimiento de Bershka.
Muchos padres no saben cómo gestionar la situación. “Trabajaba de teleoperadora y le iba bien, pero ahora lo ha dejado todo para ir a cultivar el huerto que su abuelo tiene cerca de la autopista. Su sueño es convertirse en una honorable doncella, o eso dice”. Laura Sancho es la madre de Groselinda (o Josefa Manchón, según su DNI), esa antigua empleada del servicio de atención al cliente de Telefónica que ahora busca a “un caballeroso señor que sepa colmarme de mercedes en lengua romance”. “Está todo el día con eso de los Mercedes”, asegura su padre, “y nunca le gustaron los coches ni la lengua antigua. No sé si es que toman alguna droga o es la cafeína o la Logse, pero no es normal lo que hace por mucho que ahora quiera acompañarnos a la iglesia”. Los problemas de comunicación entre padres y adolescentes se acentúan hoy más que nunca, y los recursos para hacerles frente son pocos. La psicopedagoga María Legazpi afirma que se está buscando consejo en el extranjero sin éxitos reseñables: “proponen que les hagamos leer a Voltaire y que les inculquemos los ideales de la Revolución Francesa, pero yo a esto le veo mucho peligro porque todos sabemos lo que podría llegar a pasar si se les ocurre avanzar hasta 1789″.
Por el momento, la policía centra sus esfuerzos en erradicar los torneos ilegales y neutralizar a los traficantes de cebada y remolacha. Tiendas como Bershka o H&M, en cambio, han decidido atraer a chicas como Groselinda adaptándose a los “nuevos viejos tiempos” y potenciando la moda cortesana del siglo XIII, siempre con vistas al negocio. La mayoría de los padres no saben si reprimir a sus hijos o dejar que maduren solos con el tiempo. “La prefería cuando iba de rapera porque al menos no olía a bacalao todo el tiempo”, reflexiona impotente el padre de Groselinda Manchón.
Buenísimo.
Sugiero otro artículo similar analizando el ambiente neo-dickensiano de la cosa: la revolución industrial reinterpretada hoy día como revolución de los becarios y mileuristas. viviendo hacinados en casas compartidas insalubres y corralas, etc.
A mi todo esto me toca mucho los cojones. Estoy en el paro desde hace 7 meses y me siento excluido de todo esto por culpa de mi situación económica y por culpa del villano ZP. El subsidio no me da para comprar ropa en Bershka o H&M y me he visto obligado a comprar mis vestimentas en Quemor (creo que ahora se llama Cadena Q) donde aún no ha llegado la moda feudal.
Exijo igualdad para todos. Nadie sabe lo duro que es ir a tomar algo a la tarbena en vaqueros y que todo el mundo te señale.
Por fin podré vestirme y peinarme de Edmund Blackadder (primera temporada) sin que me miren raro.
El otro día me lanzaron un guante a la cara y ya noté algo raro. La proliferación de cursos de tiro al arco y de lanzamiento de lanza en varios centros culturales de muchos barrios me llevaba tiempo mosqueando. Ahora comprendo la causa.
“al que llama Astrus y acaricia como a un animal”
Astrus!
a ver, no seamos sensacionalistas, subnormales e inconscientes hay en todos lados, y que a 4 gilipollas no se les ocurra otra cosa que hacer “justas” en coche no significa que todos los que practicamos el recreacionismo o nos gusta la historia seamos asi.
Siempre se juzga contando la minoria, que es una estupidez… me recuerda a cuando aquel chaval de la katana mato a sus padres, le echaron la culpa al final fantasy etc etc, por esa regla de tres yo, que he jugado y me he pasado varios juegos de rol incluido este, tengo espadas, y practico el recreacionnismo, soy un asesino en potencia.
Que asco de sociedad, de incultos y paletos (incluidos redactores de muchos “periodicos”
)