SOÑABA CON UN MUNDO GOBERNADO POR AZAFATAS DE VUELO
Publicado por Xavi Puig el 22 febrero, 2009 | 2 comentarios 
Firmaba los saqueos dejando un maniquà con peluca rubia encima del sofá o de la cama de la casa asaltada y, al poco tiempo, obsequiaba a desconocidos -todos ellos de cabellera rubia- con el botÃn. Investigando, precisamente, el origen de los maniquÃes y las declaraciones de los implicados, ha sido posible capturarle.

Blond (izquierda) junto a uno de los vecinos a los que pretendÃa "convertir".
La policÃa alemana ha detenido esta mañana a Mirko Blond, ingeniero aeronáutico berlinés que, según todos los indicios, es el artÃfice de una serie de robos que se han perpetrado en la capital estos últimos meses. Blond asaltaba residencias lujosas de empresarios alemanes, sustrayendo principalmente dinero en metálico y joyas de las cajas fuertes. Firmaba los saqueos dejando un maniquà con peluca rubia encima del sofá o de la cama de la casa asaltada y, al poco tiempo, obsequiaba a desconocidos -todos ellos de cabellera rubia- con el botÃn. Investigando, precisamente, el origen de los maniquÃes y las declaraciones de los implicados, ha sido posible capturarle. Blond no ha querido hacer ninguna declaración, pero las notas encontradas en su piso hablan por él: “propongo un futuro ario, donde el rubio gobierna las cosas, pero sin violencia ni muerte. Un futuro regido por la cordialidad y la atención a los necesitados, donde todos los humanos son azafatas de vuelo”. La azafata era, precisamente, el modelo al que Blond aspiraba, y por eso su casa estaba repleta de fotografÃas de auxiliares de vuelo suecas y alemanas tomadas desde la distancia, asà como una versión al óleo de “El jardÃn de las delicias” protagonizada por personas rubias. El criminal era conocido en su barrio por acercarse a vecinos morenos con la intención de convencerles para que se comportaran como si fuesen rubios.
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Yo soy moreno y quiero introducirme dentro de una rubia nórdica.
DeberÃan echarle cadena perpetua por perpetrar esta fechorÃa. ¡Vaya energúmeno!