Blond (izquierda) junto a uno de los vecinos a los que pretendía “convertir”.

La policía alemana ha detenido esta mañana a Mirko Blond, ingeniero aeronáutico berlinés que, según todos los indicios, es el artífice de una serie de robos que se han perpetrado en la capital estos últimos meses. Blond asaltaba residencias lujosas de empresarios alemanes, sustrayendo principalmente dinero en metálico y joyas de las cajas fuertes. Firmaba los saqueos dejando un maniquí con peluca rubia encima del sofá o de la cama de la casa asaltada y, al poco tiempo, obsequiaba a desconocidos -todos ellos de cabellera rubia- con el botín. Investigando, precisamente, el origen de los maniquíes y las declaraciones de los implicados, ha sido posible capturarle. Blond no ha querido hacer ninguna declaración, pero las notas encontradas en su piso hablan por él: “propongo un futuro ario, donde el rubio gobierna las cosas, pero sin violencia ni muerte. Un futuro regido por la cordialidad y la atención a los necesitados, donde todos los humanos son azafatas de vuelo”. La azafata era, precisamente, el modelo al que Blond aspiraba, y por eso su casa estaba repleta de fotografías de auxiliares de vuelo suecas y alemanas tomadas desde la distancia, así como una versión al óleo de “El jardín de las delicias” protagonizada por personas rubias. El criminal era conocido en su barrio por acercarse a vecinos morenos con la intención de convencerles para que se comportaran como si fuesen rubios.