“La nobleza, especialmente los reyes, tienen familias muy complejas. Tanto que en ocasiones les resulta difícil recordar a todos sus familiares y allegados; ahora lo tendrán mucho más sencillo. Creemos que las alianzas entre linajes, tan fructíferas antaño, volverán a estar a la orden de día. O al menos eso pretendemos: modernizar estas instituciones y situarlas en el lugar que les corresponde hoy en día” comenta Mark Zuckerberg, creador del Facebook original y de la nueva versión exclusiva para aristócratas.

Las críticas no se han hecho esperar. En especial se argumenta que, si la intención era acercar la realeza al pueblo, lo correcto hubiera sido que zares y emperadores usaran la misma red social que todo el mundo y no que se creara una versión exclusiva en la que no se permiten nuevas inscripciones. “A priori no estará permitido, pero si alguien demuestra que es de buena cuna no veo por qué no, aunque creo que ya no falta nadie por darse de alta, la iniciativa ha tenido mucha acogida” asegura Zuckerberg.

En las dos semanas que la red lleva en funcionamiento, la Reina Isabel II ha sido etiquetada en casi 600 fotos, y ya han empezado a aparecer grupos como “Yo también me aburro en las inauguraciones”, “Derecho de Prima Notte ya!!!” y “Yo tampoco recuerdo mi tercer apellido”.