
Los nuevos asiáticos celebran la decisión.
La comisión de la ONU para la “correcta denominación geográfica de espacios geológicos ambiguos” decidió ayer por unanimidad retirar a OceanÃa el estatus de continente. La zona pasará a partir de enero de 2010 a formar parte, en su gran mayorÃa, de Asia. Australia, Nueva Guinea, Micronesia, Polinesia y Melanesia mantendrán sus órganos de gobierno y sus instituciones pero serán a todos los efectos estados asiáticos. La Melanina, por su parte, seguirá siendo un pigmento natural.
La medida planteada fue aprobada en asamblea tras árduas negociaciones entre los representantes asiáticos y norteamericanos. El punto que suscitó más controversia entre ambos continentes fue la repartición de la soberania del estado de Kiribati. Si bien desde un primer momento se asumió que serÃa Asia la que se harÃa con el control de todos los paÃses que hasta ahora formaban parte del continente oceánico, Estados Unidos no quiso renunciar a hacerse con el pequeño archipiélago. “Se trata de una cuestión sentimental para los estadounidenses y sobre todo para su presidente- declaró el delegado americano Daniel Cavenaugh-. Hay que recordar que el presidente Obama nació en Honolulú, es polinesio y como tal se identifica con su cultura y con sus vecinos kiribatianos. La lógica decÃa que este pequeño debÃa pasar a formar parte de Hawaii, como finalmente ha sido”.
La reacciones no se han hecho esperar. Son muchos los que ven degradante el trato que desde las Naciones Unidas se está dando a OceanÃa y sus gentes. La plataforma creada por Japón, Madagascar, la FORBI (Federation of Reasonably Big Islands) y cientos de asociaciones y órganos gurbernamentales polinesios se opone radicalmente a la resolución internacional y anuncia medidas de presión. “Es una locura intentar borrar un continente del mapa. Nadie se plantearÃa eliminar a Europa o América. ¿Por qué sà se puede hacer con OceanÃa?” se pregunta Nicolas Saunders, presidente de la FORBI. “Sabemos positivamente que no es cuestión de tamaño. Nos ningunean porque somos islas. Deben saber que los isleños también tenemos sentimientos”. El delegado estadounidense responde a las quejas con sarcasmo: “pueden estar agradecidos de que, con lo pequeño que es ese trozo de tierra, no hayan decidido convertirlo en Pokémon”.
No todas las opiniones son contrarias a esta degradación en la escala geográfica que va a sufrir OceanÃa. El gobierno australiano, en un comunicado oficial, ha manifestado sentirse “orgulloso e ilusionado” por pasar a formar parte de un continente con “tanta tradición y nobleza como el asiático”. “Todo el mundo ha oÃdo hablar de europeos, americanos, africanos o asiáticos… ¿pero oceánicos? Este es sin duda un adjetivo que se aplica a un buen número de objetos, conceptos, plantas y animales, pero nunca a personas. Además será muy bueno para Australia pasar a formar parte de una cultura milenaria como la asiática, que tanto ha aportado al desarrollo de la historia. Nosotros hasta ahora sólo habÃamos aportado ovejas” declaraba ayer en un tono distendido el ministro de exteriores de Australia, Russell Kraemer, que ha sido acusado de fomentar el autoodio.
Ante las preguntas de El Mundo Today acerca de la polémica desatada en torno a esta decisión, el presidente de la comisión de la ONU Maurice Delacroix ha contestado que “la decisión de la comisión es en firme y por unanimidad, la ONU no va a ceder ante las presiones de unos malditos paletos isleños y sus repugnantes costumbres de endogámica procedencia”.
Joder, pedazo de estreno, Amanda! Lo de los surferos manifestantes me ha matao
Todo eso son cosas de la globalización. Además, lo de OceanÃa no podÃa durar mucho.
A ver si hay suerte y ahora la ONU raspa los cabos y los golfos para conseguir aumentar las notas de los alumnos de geografÃa.
no sta muy completo el tema ya que hay mejores y buenas paginas mas que esta