La hipocondrÃa es uno de los trastornos más preocupantes de la sociedad globalizada. El individuo hipocondrÃaco tiende a imaginar que padece alguna enfermedad, exagera cualquier molestia, cualquier malestar fÃsico, hasta el punto de creer que se está muriendo. El primer hipocondrÃaco conocido fue un tal Joseph Petergue, nacido en Pittsburg. A los cinco años exageró los sÃntomas de un constipado común hasta conseguir que su madre le dejara quedarse en casa en vez de llevarle a la escuela. El éxito de esta estrategia animó a Petergue, quien siguió perfeccionando la hipocondrÃa hasta el punto de contagiar a su madre. Consiguió, concretamente, que la mujer cavara un hoyo en el jardÃn y se enterrara viva, convencida como estaba de que habÃa muerto.
Años más tarde, Joe “el fiera†Richmond mató a su hermana encerrándola en un microondas lleno de papel de aluminio. Fue acusado de asesinato sin preaviso, y él se defendió alegando que padecÃa hipocondrÃa. CreÃa que estaba muerto, dijo, y como ya no le importaba nada, mató a su hermana porque era fea y para divertirse. “Bastante jodido estaba como para tener que quedarme allà quieto aburriéndomeâ€, añadió. El juez Battlemore, sin embargo, fue un poco más listo que el acusado. Afirmó que él también creÃa que estaba muerto, y como tampoco le importaba nada en la vida, tenÃa pensado divertirse un rato viendo como le freÃan los cojones a Joe “el fiera†Richmond. Por suerte, el acusado fue condenado a prisión, pero sus cojones quedaron intactos, al ser considerados objeto de culto por aquel entonces.
El doctor Kikleconde Halufre fue el primero en diagnosticar una hipocondrÃa. Hasta aquel momento todo el mundo creÃa que la hipocondrÃa era una planta de color azulado que crecÃa en los campos ingleses. Un buen dÃa, en la consulta del doctor Kikleconde Halufre, acudió un individuo que afirmaba haberse quedado completamente ciego por culpa de los lametones de una cabra. El doctor sospechó enseguida del paciente, porque amaba a las cabras, asà que lo encerró en una habitación oscura y le preguntó si lo veÃa todo negro. El paciente contestó afirmativamente. Seguidamente, el doctor llamó a una enfermera y le pidió que entrara en aquella misma habitación. “¿Lo ve todo negro?â€, le preguntó Halufre. “SÃ, lo veo todo negroâ€, respondió solÃcita. El doctor le pidió a la enfermera que llamara a la secretaria para que entrara también en la habitación. Después llamó a otro paciente, luego a la señora de la limpieza y más tarde llamó a su mujer para recordarle que no vendrÃa a cenar aquella noche. Todos, incluida su mujer, lo veÃan negro. Finalizado el experimento, el doctor volvió a quedarse a solas con su paciente hipocondrÃaco. “¿Lo ve? Todos ven lo mismo que usted. O usted no es ciego, o bien todos somos ciegos. Si todos fuésemos ciegos los ciegos no irÃan al médico porque serÃa lo normalâ€, le dijo el doctor Halufre. El paciente se echó a llorar desconsoladamente, se dio en la frente con un escalpelo y perdió la conciencia.
Actualmente la hipocondrÃa está castigada por la ley. Fingir un malestar fÃsico puede llevarte a la silla eléctrica en según qué estados. En Francia las penas aplicadas a los hipocondrÃacos son muy duras, y la gente se ha acostumbrado a aguantar el dolor y a no quejarse. Por eso los franceses tienen la frente arrugada, especialmente las mujeres, y hablan con una boquita de piñón.
Recientemente, las autoridades han publicado en Internet un sencillo test para que uno mismo pueda averiguar si es o no es hipocondrÃaco. De este modo, los que descubran que lo son, podrán entregarse libremente en la comisarÃa más próxima sin que nada les pille por sorpresa. Reproduzco aquà las preguntas más significativas de este test:
- Si me duele algo, ¿qué hago?
a. Me quejo.
b. Como pistachos.
- Si me rompo una pierna, ¿qué hago?
a. Pido ayuda.
b. Uso la otra.
- Si me sangra la nariz, ¿qué hago?
a. Intento tapar la hemorragia.
b. Me culpo a mà mismo por desperdiciar un recurso natural.
El test puede parecer fácil a simple vista, pero en su versión original las respuestas están completamente desordenadas.
Y cuáles son las respuestas correctas? Ahora me quedo sin saber si soy hipoconcrÃaca o no.
Yo veo toda la web negra. Socorro!!!
Habéis perdido a un hipocondrÃaco
como nota parte qwe tiene qwe ver la hipocondria con la globalizacion?
y como parte chistosa:”El juez Battlemore, sin embargo, fue un poco más listo que el acusado. Afirmó que él también creÃa que estaba muerto, y como tampoco le importaba nada en la vida, tenÃa pensado divertirse un rato viendo como le freÃan los cojones a Joe “el fiera†Richmond.”"jajajajaj qwe pendejo ese juez jajaj