
No es fácil ver esa expresión en un jabalí.
Tras conocerse la esperada dimisión del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, la comunidad de jabalíes residentes en las proximidades de la finca de “Quintos de Mora” respira aliviada y no oculta su alborozo. No en vano, las cacerías del ex ministro, junto con la huelga de jueces, han sido el elemento principal que ha motivado su renuncia al cargo. “Se les nota el júbilo en la expresión. Los jabalíes, de hecho, pueden estar o bien eufóricos o bien cabreados. No tienen término medio. Como algunos socios del Atlético de Madrid, que también son un poco así. Por eso he notado al momento el cambio de humor, coincidiendo con la dimisión de Bermejo”. Así de claro se expresa el biólogo y madridista Andrés Feijoo, gran conocedor de la fauna de este coto nacional.

No es fácil ver esa expresión en un jabalí.
El ex ministro será sin duda recordado por haber enrarecido las relaciones entre jueces y jabalíes, que hasta el momento habían sido cordiales a excepción hecha de algún encontronazo puntual y anecdótico. “No son comunidades tan distintas: en ambas las reglas de comportamiento son la base de todo. Bermejo se las saltó, dicen que hasta mató a una hembra preñada. Si fuese él, no me acercaría a un jabalí en algún tiempo” advierte Feijoo. El nuevo titular de Justicia, Francisco Caamaño, ha declarado que priorizará “el trato a jabalíes y allegados para correr un tupido velo sobre esta cuestión, tan magnificada por la oposición. Tenemos la suerte de que el jabalí es un ser sencillo, fácil de contentar, que sabe disfrutar de los placeres de la tierra sin aspavientos. Pronto se olvidará este episodio y podremos centrarnos en lo que realmente importa, que es la Administración de Justicia y sus asignaturas pendientes”.
Todo un triunfo para la democracia porcina
Todavía anda suelto Baltasar Garzón, a su libre albedrío. Sin embargo, según fuentes gubernamentales, parece ser que la presión del cochino-jabalí medio está haciendo estragos en el titular del juzgado número cinco de la Audiencia Nacional. La criris de ansiedad de Garzón está directamente vinculada con diversas amenazas porcinas en forma de cabeza de aforado.