El Ministerio de Fomento pretende satisfacer así las demandas del personal de los principales aeropuertos y estaciones de España. “Los de megafonía estaban ya hartos de romperse la cabeza con apellidos imposibles. Además era inútil porque al no pronunciarlos bien el interesado no se daba por aludido”, sostiene Alberto Martín, portavoz de Aena. Mariano Rajoy asegura que la medida “es nefasta porque da la espalda al turismo”.

“Los turistas e incluso los catalanes que se apelliden Calabuig o Folch no estarán desatendidos porque habrá otras vías alternativas a la megafonía. Cuando adquieran su billete, se les ofrecerá la oportunidad de elegir un alias o incluso un número que les identifique”, asegura la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. “Hasta será divertido”, ha añadido. Joan Saura, consejero de Interior de la Generalitat de Catalunya, ha suscrito las críticas de Mariano Rajoy y ha añadido que “los catalanes no tienen por qué renunciar a su identidad en ningún caso, es un insulto y un despropósito”. El gobierno asegura que existen más opciones aparte del alias o la identificación numérica. El jersey de cuello alto, por ejemplo: “se trata de usar el sentido común: si la gente con nombres y apellidos peculiares viste jerseys de cuello alto, serán fácilmente identificables por todos”, sostiene Álvarez.

La medida se hará efectiva el próximo 1 de marzo en todas las estaciones de trenes y autobuses del país, así como en los aeropuertos. Próximamente, se espera que se aplique también en todos los centros comerciales equipados con sistema de megafonía. Asimismo, para evitar que la medida dependa de la subjetividad de los empleados, se hará pública una lista con los nombres considerados “raros e impronunciables”, entre los cuales se encuentran Schopenhauer, Fitzgerald, Bardagí, Vidal de Llobatera y Rijkaard. “La idea no es mala, pero si en megafonía tienen que aprenderse la lista de memoria tampoco solucionamos nada”, apunta el portavoz de Aena.